
Hace unos días iba en el coche con mi padre y le pregunté:
"Papá, ¿el uno, cero, cero es el número mas grande?"
Vi que mi padre tardaba en contestar algo, hasta que digirió la pregunta y me dijo:
"El uno, cero, cero se llama cien, y no, no es el número más grande que existe. Hay otros números más grandes, por ejemplo, mil. Y uno más grande aún es un millón. Es más, no existe ningún número que sea el mayor de todos, ya que siempre a cualquier número por muy grande que sea se le puede sumar 1, y a ese le puedes volver a sumar 1, y así hasta el infinito. Los números son infinitos, nunca se acaban".
Esta vez el que se quedó callado durante un rato fui yo, mientras procesaba la información recibida.
Al cabo de un par de días, a la salida del cole, le dije a mi padre:
"Marta dice que el mil no existe y que es una tontería eso de que hay infinitos números".
A lo cual mi padre me tranquilizó y me explicó que ya iría comprendiendo que a la gente, en general, estos temas no les interesan nada, y que mis compañeros de clase pueden decir lo que quieran, pero que el mil sí existe y que los números sí son infinitos.
Así, que lo más importante que he aprendido de esta historia, no es el tema de los números, sino que he visto que con ciertas personas se puede hablar de unos temas y con otras personas debes elegir otros temas.
Por cierto, me encanta ir viendo la señales de tráfico mientras voy en coche.
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